Dando el cante

Tras una noche movidita, hemos amanecido y nos esperaba un energético desayuno para afrontar un nuevo día.

Después de recargar energía  hemos jugado a furor,  donde nuestras melódicas voces han contribuido a que la lluvia no parase.
Llegó la hora de la comida y nos tenían preparado unos garbanzos y un pollo asado con verduras, como siempre, la comida aquí nos ha encantado.
Hemos disfrutado de un rato de tiempo libre, y luego hemos estado realizando manualidades, desafiando nuestro equilibrio en el slackline, y cuando la lluvia nos ha dado un respiro, algunos de nosotros hemos salido a disfrutar del algunos juegos en el exterior.
Ha llegado el momento de la ducha y acicalarnos para la cena y la esperada discoteca.
Ya todos de punta en blanco, hemos ido a comer una riquísima hamburguesa y tras esto a….  ¡¡¡BAILAR!!!
Sin haber parado de mover el esqueleto, para cerrar la fiesta hemos cantado el cumpleaños feliz a los cumpleañeros y ya,  a regañadientes unos, y cansados otros,  nos hemos ido a las habitaciones.
¡¡¡Muchos besos!!!